Mi web no sale en Google, qué revisar antes de contratar

Cuando una empresa me dice que su web no sale en Google, casi nunca es un único fallo. A veces la web ni siquiera está indexada. Otras sí está, pero no para las búsquedas que traen clientes. Y otras sale, solo que más abajo de lo que el dueño esperaba al buscar el nombre de su propia marca.

Antes de contratar a nadie conviene separar esos tres casos. El remedio no es el mismo, y un presupuesto hecho sin esa distinción suele ser una lista de tareas que no toca el problema.

Busca primero el nombre de tu empresa

Escribe el nombre comercial, entre comillas si hace falta, y mira si aparece la home. Si no está, el problema no es de contenidos ni de competencia. Puede ser un bloqueo de rastreo, una etiqueta que impide la indexación o una web tan nueva que Google todavía no la ha incorporado.

Si la home sí aparece al buscar la marca, la web existe para Google. Lo que falla es la visibilidad en las búsquedas de servicios, productos o problemas de tus clientes.

Prueba las búsquedas con las que te tendrían que encontrar

Anota cinco consultas reales. No las que te gustaría posicionar: las que diría un cliente. «Abogado laboral en Sevilla» no es lo mismo que «despacho de abogados». «Reparar caldera en Zaragoza» no es lo mismo que el nombre de tu empresa.

Abre una ventana de incógnito y búscalo. Anota si sales, en qué página y qué tipo de resultado te gana: un directorio, un mapa, un anuncio o la web de un competidor. Esa foto, hecha en media hora, vale más que un informe genérico.

Tres bloqueos que explican la mayoría de los casos

  • La web no se puede indexar. Un aviso de «noindex», un robots.txt mal cerrado tras una migración o una web que solo existe en un subdominio de pruebas.

  • No hay una página para esa búsqueda. Todo el negocio está contado en la home y no existe una URL del servicio que el cliente está buscando.

  • La página existe, pero no responde a la consulta. Habla de la empresa, no del problema del cliente, y Google enseña a quien sí lo hace.

El blog no sustituye esa página. Un artículo que explica un concepto puede posicionar y, aun así, no ser el sitio donde alguien pide presupuesto. Si tu caso es el segundo o el tercero, el trabajo está en las páginas de servicio, no en publicar más noticias.

Cuándo ya no compensa seguir mirándolo solo

Si la marca no aparece, si acabas de cambiar de dominio o si llevas meses publicando y las búsquedas de servicio siguen en blanco, el siguiente paso es una auditoría SEO. No para recibir una lista de errores, sino para saber cuál de esos tres bloqueos es el tuyo y en qué orden se corrige.

Si la web sí sale y lo que no llegan son contactos, el problema ya es otro.

Si quieres que lo mire sobre tu caso, escríbeme y deja la URL. Con la dirección de la web se puede decir, en poco tiempo, si el problema es de indexación o de páginas que no responden a lo que busca tu cliente.

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